Auditalo

Para asesorías energéticas y comercializadoras con red comercial propia

Lo miraste.
Pero no lo viste.

Auditalo es un perro sabueso para la documentación de tus contratos de luz y gas. Olfatea todo —la factura, el DNI, el CIF, el justificante bancario— y encuentra lo que no debería estar manipulado.

20 hojas gratis, unos 2 contratos. Sin tarjeta ni llamada comercial.

Te colaron un gol y el comercial ya no está

Le pagaste la comisión cuando el contrato entró. Meses después llega la baja, la devolución y el aviso de la comercializadora sobre tu calidad de cartera. Y cuando vas a reclamar, resulta que ese comercial ya no trabaja contigo. Las señales estaban en los documentos desde el primer día.

No es falta de ganas. Es falta de tiempo.

Un contrato son cuatro o cinco documentos entre factura, DNI, justificante bancario y contrato. Multiplícalo por los que entran cada semana. Nadie revisa eso de verdad, y quien dice que sí es que no lo está revisando.

Y aunque hubiera tiempo, no se ve.

Cuando alguien tapa el total de una factura y escribe otro encima, en pantalla queda perfecto. El importe original sigue estando debajo del parche, dentro del fichero. Para verlo hay que abrir el PDF por dentro, y eso no lo hace un back office a ojo.

Y cuando sale, ya es tarde.

El contrato está tramitado, la comisión pagada y el cliente reclamando. Entonces te enteras de que las señales llevaban ahí desde el primer día. Ese es el disgusto que esto te ahorra.

Lo que te vamos a decir

No traemos opiniones. Traemos hechos que puedes poner encima de la mesa delante del comercial.

Cada una de esas frases viene con el dato al lado y con la zona marcada sobre el documento. Ninguna es una sospecha.

Y lo que no vas a encontrar aquí

Solo hay una cosa: te decimos si ese contrato vale o no vale, y por qué. En una línea, con la prueba señalada. Lo demás sobra.

Esto es lo que ve el back office. No es un montaje.

Una factura de demostración a la que se le cambió el total. El recuadro rojo no lo coloca una IA: sale de la posición exacta del elemento dentro del PDF, y por eso siempre cae en el mismo sitio.

Zona de una factura donde el total fue reescrito, con la anomalía señalada

Se ha reescrito una cifra encima de otra

En la página 1 se colocó un recuadro relleno sobre el texto original y encima se escribió 41,90 €. Debajo del parche sigue estando el importe de verdad: 100,35 €.

Compruébalo tú: abre ese PDF, selecciona esa zona con el ratón y verás que se marca el texto de debajo aunque no se vea.

Ver el dictamen completo de ese contrato →

Ve lo que tu back office no puede ver

Cada comprobación se apoya en un hecho medible del fichero o en un dato oficial. Nada sale de una intuición.

Dentro del fichero

Metadatos que delatan el paso por un editor. Guardados encima del original. Elementos dibujados sobre el texto que siguen tapando el dato de debajo. Cifras escritas con una fuente distinta al resto del documento. En fotos: datos de cámara, recompresión y zonas con nivel de error distinto.

Los números

Se rehace la aritmética de la factura: que el total sea la suma de sus partes, que el impuesto eléctrico sea el porcentaje que dice la ley y que el IVA cuadre con la base. Cuando algo no cuadra se dice, pero no condena por sí solo: puede ser un descuento o un tipo reducido. Lo que condena es el rastro dentro del fichero.

Las fechas y la vigencia

Que la factura esté dentro de plazo, que no tenga fecha futura, que el DNI no esté caducado y que las fechas del periodo facturado sean coherentes entre sí y con el resto de la documentación.

Identificadores

La letra de control del DNI, el NIE y el CIF, y los dígitos de control del IBAN. Si no cuadran, ese identificador no existe: es matemática, no una opinión.

Entre documentos

Que el titular, el DNI, la dirección, el CUPS y el IBAN sean los mismos en toda la carpeta, y que las fechas sean coherentes entre sí. Aquí es donde caen los contratos montados con piezas de clientes distintos.

Contra tu historial

Si un fichero ya se presentó en otro contrato de tu cuenta, se detecta aunque lo hayan reimprimido: se comparan el fichero y también su contenido.

Cómo funciona

1

Creas el contrato

Indicas si es de luz o de gas y qué comercial lo ha entregado.

2

Subes los documentos

PDF, JPG, PNG o HEIC, incluidas fotos hechas con el móvil.

3

Te dice qué va a costar

Antes de gastar un solo crédito ves cuántas hojas hay que leer.

4

Revisas y descargas

Marcas cada hallazgo, añades notas y bajas el informe en PDF.

Lo que nunca vas a ver aquí: un veredicto sin evidencia. Si la herramienta dice que algo está mal, te enseña el dato concreto, en qué hoja está y cómo comprobarlo tú por tu cuenta. Y si el contrato está limpio, dice que está limpio, sin buscar pegas para parecer útil.

«¿Y si acuso a un buen comercial por error?»

Es la pregunta que hay que hacerse antes de meter una herramienta así en una red comercial, y la respuesta no puede ser «confía en la IA».

Solo esto condena

Un hecho que se puede comprobar sobre el fichero: un parche encima de un texto, un DNI que no existe, el mismo documento presentado para otro cliente. Cualquiera puede verificarlo y llegar al mismo sitio.

Esto nunca condena

Que los números no cuadren, que la factura pasara por un editor, que el impuesto sea raro. Se dice, porque conviene mirarlo, pero no acusa a nadie: puede ser un descuento o un tipo reducido.

El informe no dice «fraude» ni nombra a nadie. Dice qué le pasa al documento y dónde. Con eso, la conversación con el comercial deja de ser una sospecha y pasa a ser una pregunta concreta — que muchas veces tiene respuesta inocente.

Al pirata, cuanto antes se le detecte, mejor

No todo empieza con un contrato. Muchas veces empieza antes: cuando un canal quiere darse de alta contigo y te manda su documentación. Si te la cuelan ahí, ya no es un contrato malo — es una red comercial entera colgando de alguien que no es quien dice ser.

Si factura como empresa

  • Copia del CIF
  • DNI del administrador
  • Justificante bancario a nombre de la sociedad
  • Certificado de estar al corriente con la Seguridad Social
  • Certificado de estar al corriente con Hacienda
  • Contrato de colaboración firmado

Si factura como autónomo

  • DNI del autónomo
  • Justificante bancario
  • Certificado de estar al corriente con la Seguridad Social
  • Certificado de estar al corriente con Hacienda
  • Contrato de colaboración firmado

Eso es lo mínimo que debería pedir cualquier asesoría o comercializadora. Y hay quien falsifica hasta esto: un certificado de Hacienda retocado, un justificante bancario de otra empresa, un contrato con una firma pegada.

Alguien que empieza la relación falsificando su propia documentación te está diciendo qué clase de contratos te va a traer después. Mejor verlo desde esta orilla.

En los certificados oficiales miramos si llevan su código seguro de verificación, que es lo único que los hace comprobables. No consultamos la sede electrónica de Hacienda ni de la Seguridad Social: ese último paso lo das tú, y te decimos cuándo hacerlo.

Precios

Un crédito es una hoja leída. El análisis forense pasa por todas las hojas del documento sin coste; solo se cobran las que hace falta leer, y siempre te lo decimos antes de gastarlo. Con que te ahorre un disgusto al año, ya ha salido a cuenta.

Prueba

Para verlo con tus contratos

0 € /mes

20 créditos al mes · unos 3 contratos

  • Todas las comprobaciones, sin recortes
  • Informe en PDF con marca de agua
  • Los originales se borran a los 7 días
  • Sin clave de API
Empezar gratis

Profesional

Para una asesoría con red propia

49 € /mes

750 créditos al mes · unos 100 contratos

  • Todas las comprobaciones
  • Informe en PDF sin marca de agua
  • Clave de API para conectar tu CRM
  • Historial con buscador y filtros
  • Conservación configurable hasta 30 días
Empezar

Asesoría

Para comercializadoras y distribuidores

149 € /mes

3.000 créditos al mes · unos 400 contratos

  • Todo lo del plan Profesional
  • Mayor límite en la API
  • Registro de accesos por contrato
  • Conservación configurable hasta 30 días
Empezar

Hojas sueltas fuera de plan: 0,08 €. Un contrato normal (factura, DNI y justificante bancario) son entre 5 y 8 créditos.

Hasta dónde llega. Y hasta dónde no.

Preferimos que sepas qué no puede hacer antes de que te haga falta. Un detector que promete cazarlo todo miente, y en este oficio una promesa falsa cuesta más que una limitación admitida.

Documentos impresos y refotografiados

Al imprimir y volver a fotografiar se pierden los metadatos y el rastro de edición. Quedan la aritmética, el cotejo entre documentos y el análisis de la imagen, que siguen funcionando, pero el fichero ya no cuenta su historia.

Fotos de móvil de un DNI

No se puede comprobar el soporte físico ni los elementos de seguridad de la tarjeta. Se valida que el número sea correcto y que los datos concuerden con el resto del contrato. Nada más.

Una falsificación limpia

Un documento inventado desde cero, con las cifras cuadradas y sin reutilizar nada, no deja rastro técnico. Esta herramienta no lo va a detectar y no te va a decir lo contrario.

Preguntas frecuentes

Las que más se repiten. Hay 67 respondidas, incluidas las incómodas.

¿Puede acusar a alguien por error?

La herramienta distingue dos cosas. Un fallo es una certeza comprobable: una cuenta que no cuadra, un identificador que no existe, un precio oficial que no coincide, un documento ya usado antes. Un aviso es solo "esto se sale de lo normal, míralo". Los avisos nunca condenan, y la decisión sobre una persona la toma siempre una persona.

¿Qué pasa con los datos de mis clientes?

Los ficheros se guardan cifrados y cada cuenta tiene su propia clave de cifrado. Los originales se borran automáticamente en el plazo que tú configures, hasta 30 días. Queda registrado quién consulta cada contrato. Los documentos no se envían a ningún tercero salvo al servicio de lectura de Anthropic, que es el único externo y está explicado en la política de privacidad.

¿Y si el comercial es bueno y se ofende?

Por eso el informe no dice "fraude" ni nombra a nadie: dice qué le pasa al documento y dónde. Con la evidencia delante, la conversación deja de ser una sospecha y pasa a ser una pregunta concreta —"esta factura tiene el total reescrito, ¿de dónde salió?"— que muchas veces tiene respuesta inocente: se la pasó el cliente ya retocada. Un buen comercial agradece que se lo digas antes de tramitarlo, porque la baja también le cuesta a él.

¿Cuántos se me cuelan de verdad?

No lo sabes, y ese es justo el problema: los que se cuelan no se cuentan, porque no se ven. Lo que sí puedes hacer es pasar por aquí los contratos del último mes y mirar qué sale. Con 20 hojas gratis te da para tres. Si no aparece nada, has perdido diez minutos y te has quedado tranquilo, que también vale.

¿Solo sirve para contratos, o también para dar de alta a un canal?

Para las dos cosas. Cuando un colaborador quiere darse de alta contigo te manda su CIF, su DNI, un justificante bancario y los certificados de Hacienda y la Seguridad Social. Se falsifican igual que una factura, y ahí el daño es mayor: no es un contrato malo, es toda la producción de esa persona. Tienes el tipo «Alta de canal» dentro de la herramienta, con su lista de documentos.

¿Sirve para otros sectores?

Hoy están cargados los contratos de luz y de gas del mercado español. El tipo de contrato es configurable, así que añadir otro sector es añadir su lista de documentos, no rehacer la herramienta.

¿Puedo conectarlo a mi CRM?

Sí. El análisis es un servicio con API propia y clave por cuenta; la web es solo uno de sus clientes. Hay un endpoint para un documento suelto y otro para un contrato completo. Ver la documentación.

¿Por qué se cobra por hoja y no por contrato?

Porque el coste real depende de las hojas que hay que leer, no de cuántos ficheros subas. Cobrando por contrato, quien junta todo en un PDF de cien hojas pagaría lo mismo que quien sube una factura de dos, y eso no se sostiene. Así el precio es proporcional y siempre lo ves antes de gastarlo.

Ver las 72 preguntas

Pasa por aquí los contratos de este mes.

Diez minutos. Si no sale nada, te quedas tranquilo — que también sirve. Y si sale algo, lo sabrás antes de tramitarlo y no nueve meses después.

Sin tarjeta. Sin instalar nada.